Como seres humanos es normal que siempre tendamos a pensar en la muerte, pero a pesar de lo mucho que queramos evitarla, tenemos que tener en cuenta todas las consecuencias que esta puede generar a nuestros familiares. En este artículo te explicaremos qué sucede con las deudas de un fallecido y quienes deben afrontar la situación. 

Deudas que finalizan cuando el deudor fallece 

Las deudas que acaban cuando el deudor fallece son las de productos financieros tales como créditos bancarios de productos o servicios y financiamientos, entre otras. Para que estas deudas finalicen tienen que estar asociadas a un seguro de vida, el cual liquidará la deuda en el caso de la muerte del titular. Cabe destacar que esto no aplica en todas las situaciones. 

Deudas que persisten después de la muerte del titular

Las deudas que se mantienen tras el fallecimiento del deudor son las tarjetas departamentales o personales y préstamos a familiares o cualquier otro préstamo que no se encuentre afiliado a una aseguradora. 

En el caso de las deudas de las tarjetas, quienes se encargarán  de reclamarlas para evitar pagarlas, son los parientes más cercanos ya que no se encuentran obligados a abonarlas si no existe un papel de por medio que lo dictamine. 

Si el difunto deja un fideicomiso o testamento, el administrador del mismo, será quien deberá responsabilizarse. Hay que resaltar que las deudas no se heredan, pero las instituciones financieras pueden cobrar a los “obligados solidarios”; en otras palabras, se trata de una persona quien junto con una segunda se compromete a saldar una deuda. 

En el caso de los préstamos familiares, por lo general, se heredan ya que  hay un acuerdo de por medio. Cualquier otro tipo de préstamo en el que no se encuentre afiliada una aseguradora, la deuda será transferida al garante, en caso de que lo haya. 

¿Cómo se debe actuar si algún familiar fallece endeudado?

A pesar de atravesar un momento tan triste, se debe tratar de mantener la cabeza en blanco para afrontar la situación. A continuación te detallamos los trámites a realizar:

•Contactar a la entidad financiera que respaldaba al difunto, presentar el acta de defunción original con su respectiva copia y la identificación del fallecido, además de la tuya. El comprobante de domicilio también será necesario.  

•Solicitar por escrito la cancelación del crédito (en caso de que lo haya), aunque es importante destacar que la respuesta de esta solicitud puede tardar algunos meses. 

•Buscar asesoría legal, ya que es probable que te exijan que abones un mínimo, sin que haya un escrito verificable que lo diga. 

•Asegurarte que los bancos eliminen los datos del familiar fallecido, para evitar futuros inconvenientes.

Recomendaciones:

 Nunca está demás realizar las siguientes indicaciones para simplificar los procesos, en caso de un imprevisto: 

•Realizar un testamento para dejar planeada la sucesión de los bienes.

•Solicitar préstamos que estén afiliados a un seguro de defunción.

•Contratar un seguro de vida, para su mayor tranquilidad.

•Intentar tener un ahorro destinado a las emergencias 

•Y por último y no menos importante, evitar en lo posible acumular deudas!